Me urge escribir. Después de tantos meses, sin poder hacerlo. A los lectores: (¿cuáles?) Perdón por la ausencia. (Dale, ¿Me estas jodiendo... No?) Tienen que entender, que no es fácil, a veces, no tengo inspiración, no me salen las palabras, o solo no se dejan escribir.
Es de noche. No quiero irme a dormir. Es tarde, pero no tengo ganas. Estoy solo, y estoy cansado de estar solo. Odio la computadora, el Internet, y a mi mismo por estar escribiendo esto, sin ningún sentido. Y ni hablar por el hecho de haberme quedado de año en el colegio. Y quizá, esta última sea el origen del problema.
Estamos a más de la mitad de este año, finales de agosto para ser exacto. Hace dos años, juré que mi suerte cambiaría, así como yo también me propuse cambiar mi esencia. Que vendrían tiempos mejores, y todas esas cosas que se proponen las personas en momentos decadentes, y luego no las cumple. Además de eso, me atrevería a decir, también, que las cosas están peores de las que estaban antes. Mucho peor. No quiero involucrar a mi suerte en esto (aunque ya lo haya hecho). Pero a decir verdad, no tengo ni un poco de suerte.
El habito de la soledad es gigante. Si bien, tengo ocupaciones que me mantienen ocupado, de las cuales tengo que hacerme responsable, pero no lo hago. Mantengo diálogos conmigo mismo mientras camino a veces, mientras desayuno y sobre todo, cuando me voy a dormir. Mi psiquis se la pasa divagando, pensando. Sobre si estoy haciendo lo correcto, si lo correcto es empezar desde cero nuevamente. Divagaciones que nunca llegan a ningún lado, siempre en círculos. Como la siguiente: la solución de todos mis problemas: el suicidio.
Me siento avergonzado por haber escrito eso. Ya que después de todo, siempre me consideré (y quiero creer también que mis conocidos lo hagan también) un guerrero, (si es que ese término no me sienta algo grande) fuerte, tenaz, y resistente
Volviendo al tema del ''suicidio''. Escuché por ahí decir lo siguiente: (y voy citar a esta persona) ''El suicidio es para valientes, no un acto de cobardía. Y vos sos un cagón.'' Y sí, tiene toda la razón, cobardes son aquellos que se arrepienten.
Ademas de eso, llegué a la conclusión de que, no es bueno que las personas tomen decisiones si no están a la altura del conflicto: que piensan que se desafían a ellos mismos, y se hacen pis encima, como los niños Por lo tanto, ahora que lo pienso mejor, en este momento no está en mis planes hacerlo, quizás deba dejar pasar el tiempo. Quiero creer que el destino me esta guardando algo. A lo mejor, el destino tiró una moneda, y él quería que viva esto, sí. ¿Qué duda cabe? Lo mio es un maldición. Además, después de todo, tengo una juventud, y promesas en pie, que no puedo romper a esta altura.
Por otro lado, fue ahí, en esos momentos cuando empezaron lo que tal vez comenzaron mis ''periodos de depresión'' o quizás mucho antes, pero no estaba consciente de eso.
Ya no era yo, era otra persona la que gobernaba en mi cuerpo. Siempre me digo que yo era mejor persona. Yo antes era, más curioso, abierto, simpático. E incluso más inteligente y honesto.
La gente cree que estoy bien, pero no sabe sobre mi estado mental. Y el corazón, el corazón esta más vacío y seco que nunca. Casi tan seco como algunos de los libros viejos guardados de Historia.
La total y completa destrucción de cualquier pensamiento objetivo. El corazón en estos momentos, comienza a latirte un poco más rápido, empezás a sentir una ansiedad creciente, como si fueras a estallar de la presión.
Todos mis pensamientos tomaron partido. Unos destinados a salvarme y los otros a destruirme. Me convertí así en mi mejor amigo y al mismo tiempo en mi peor enemigo.
Las batallas internas se libran sin cesar. Cuando un bando toma el control, se encarga de aniquilar a todos los del otro bando. Hasta que el otro se reagrupa y vuelve a la carga nuevamente.
Así, más o menos llegamos hasta el día de hoy. Sin embargo algo tomo mucha consciencia en mí en estos últimos tiempos. Algo importantísimo: Cuando no viene a rescatarte nadie del naufragio, cuando sentís que todo se te fue de las manos, cobra vida una palabra que hoy no se tiene en cuenta mucho: justamente ''la vida''
De repente te olvidas de los problemas que te aquejan, salís afuera, al mundo y te sitúas en la realidad de que todavía estas vivo. Estas vivo y mañana podes hacer lo que quieras. Ya no tengo futuro, y es un destino que afronto. Es un presentimiento que siempre lo tuve. Pero puedo disfrutar del cielo, de los pájaros, de la sonrisa de un niño contento. Puedo cantar. Puedo amar.
Después de todo, no soy tan distinto. Y allá afuera hay un millón de personas más que también sienten que su dolor es el dolor que más duele, que sus lamentos son los más lamentados, y que su llanto es el que más se ha llorado. Y no es así, a todos nos duele. Y no es para estar tristes, sólo que la vida es, y así va a ser siempre.
me gustó mucho esto. Qué bueno que no nos abandones.
ResponderEliminarun abrazo
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