Me siento -y estoy- desnudo. No puedo depegarme del sillón o el sillón no puede despegarse de mí.
Noche fría, como mis pies, o como esas noches, en las que siempre pasan cosas malas en las películas. Quizás estén asesinando a alguien en algún lugar. Yo tomo té de manzanillas en mi sillón, escucho el movimiento de las agujas del reloj, el crujido de las cosas, escribo y descanso; estiro mis brazos y me dejo hipnotizar por la luz azul de la notebook. Afuera pasan cosas. Siempre pasan cosas; cosas que se me escapan de las manos, de los oídos, de la vista.
Yo tengo mi refugio. Éste lugar que no es ni más ni menos seguro que otros hogares, pero es donde yo siento que aquellas cosas que escapan de mí, son livianas, son llevaderas. Todo está tranquilo: la calma, el silencio. Mi casa.
A veces me gustaría estar pensando en alguien, o que alguien estuviese pensando en mí. Unos meses atrás todo era un túnel de amor. A veces me hago el que puedo, sin embargo estar sin alguien es un delirio insoportable, un mal viaje. A veces pienso, también, sobre mi inclinación hacia estos escritos de amor que escribo cada que me siento a escribir. Me hacen sentir tan chiquitito e insignificante, porque pienso, también, que no voy más allá de esto. Todo: mis cuadros, mis dibujos... Siempre están incompleto. Soy como un vos (él) sin un yo, o un yo sin un vos (él).
Entonces estallo de genuina risa silenciosa por mi ridícula desolación de un jueves a la medianoche y pienso: Sonreír incluso cuando las cosas no están tan bien, -incluso cuando las cosas sí están bien, como ahora-, siempre, me recuerda a que el mundo se ve más bonito cuando sonrío. Es una locura, pero se siente bien. Como este corto texto tan básico que parece de un niño.
Ya, ya, debería levantarme de éste sillón y correr a buscar un poco de calor. Pero igual sabés qué es lo que voy a hacer: Termino mi té, que está bastante frío, y me voy a la cama a enredarme entre mis frazadas, mis almohadas, y dejar que el calor, suavecito, de a poquito, me busque a mí.
De adolescentes con hormonas desordenadas. De jóvenes con problemas de bajo autoestima. Este blog personal, le pertenece a un chico que se mira, y así mira lo que hizo de sí mismo. Este blog refleja y yace todo lo que le concierne y le pertenece a mi mente. Un chico que se mira, y descubre algo así como un ejemplo a seguir. Orgulloso, atento y crítico. Su propio modelo a seguir. Es su propio molde. El molde de una persona que a veces se pone adjetivos que le quedan algo grande.
jueves, 24 de julio de 2014
jueves, 2 de enero de 2014
Entre las hojas.
Está bueno poner en funcionamiento mi cerebro ciertos días en donde pienso demasiado, y ciertos días, no tanto. No es bueno pensar cuando todos están durmiendo, y yo, pensando.
A continuación, algo que escribí a un amigo que me gusta, o me gustaba. Sin título, y escrita una noche en donde en vez de estudiar, me la pasé haciendo paveando, escribiendo ésto. Conclusión, rendí mal. Todas.
Moriría antes de separarme de vos
Aceptaría decenas de golpes por ''mi amor''
Porque besaste una herradura de la suerte, pegada a mi guante de boxeo
Porque cualquiera que nos haya visto, a través de nuestras peleas y victorias, sabe que te amaría antes que cualquier cosa
Mi amigo es el chico más insolente y encantador de todos
Y el todavía al mirarme, sabe como hacerme sonrojar
Entonces, yo lo miro, sin que él se de cuenta, orgulloso de estar acostado a su lado, sobre la cama Real
Gente, aprécienlo, naden en sus ojos color miel, porque él es el Juan más lindo que vieron mis ojos
Creeme, tenés que amarla
Yo sé que mientras mi corazón lata, entre nosotros, hay un secreto que está bajo juramento
A continuación, algo que escribí a un amigo que me gusta, o me gustaba. Sin título, y escrita una noche en donde en vez de estudiar, me la pasé haciendo paveando, escribiendo ésto. Conclusión, rendí mal. Todas.
Moriría antes de separarme de vos
Aceptaría decenas de golpes por ''mi amor''
Porque besaste una herradura de la suerte, pegada a mi guante de boxeo
Porque cualquiera que nos haya visto, a través de nuestras peleas y victorias, sabe que te amaría antes que cualquier cosa
Mi amigo es el chico más insolente y encantador de todos
Y el todavía al mirarme, sabe como hacerme sonrojar
Entonces, yo lo miro, sin que él se de cuenta, orgulloso de estar acostado a su lado, sobre la cama Real
Gente, aprécienlo, naden en sus ojos color miel, porque él es el Juan más lindo que vieron mis ojos
Creeme, tenés que amarla
Yo sé que mientras mi corazón lata, entre nosotros, hay un secreto que está bajo juramento
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