jueves, 24 de julio de 2014

Lo patético.

Me siento -y estoy- desnudo. No puedo depegarme del sillón o el sillón no puede despegarse de mí.
Noche fría, como mis pies, o como esas noches, en las que siempre pasan cosas malas en las películas. Quizás estén asesinando a alguien en algún lugar. Yo tomo té de manzanillas en mi sillón, escucho el movimiento de las agujas del reloj, el crujido de las cosas, escribo y descanso; estiro mis brazos y me dejo hipnotizar por la luz azul de la notebook. Afuera pasan cosas. Siempre pasan cosas; cosas que se me escapan de las manos, de los oídos, de la vista
Yo tengo mi refugio. Éste lugar que no es ni más ni menos seguro que otros hogares, pero es donde yo siento que aquellas cosas que escapan de mí, son livianas, son llevaderas. Todo está tranquilo: la calma, el silencio. Mi casa.
A veces me gustaría estar pensando en alguien, o que alguien estuviese pensando en mí. Unos meses atrás todo era un túnel de amor. A veces me hago el que puedo, sin embargo estar sin alguien es un delirio insoportable, un mal viaje. A veces pienso, también, sobre mi inclinación hacia estos escritos de amor que escribo cada que me siento a escribir. Me hacen sentir tan chiquitito e insignificante, porque pienso, también, que no voy más allá de esto. Todo: mis cuadros, mis dibujos... Siempre están incompleto. Soy como un vos (él) sin un yo, o un yo sin un vos (él).
Entonces estallo de genuina risa silenciosa por mi ridícula desolación de un jueves a la medianoche y pienso: Sonreír incluso cuando las cosas no están tan bien, -incluso cuando las cosas sí están bien, como ahora-, siempre, me recuerda a que el mundo se ve más bonito cuando sonrío. Es una locura, pero se siente bien. Como este corto texto tan básico que parece de un niño.
Ya, ya, debería levantarme de éste sillón y correr a buscar un poco de calor. Pero igual sabés qué es lo que voy a hacer: Termino mi té, que está bastante frío, y me voy a la cama a enredarme entre mis frazadas, mis almohadas, y dejar que el calor, suavecito, de a poquito, me busque a mí.

jueves, 2 de enero de 2014

Entre las hojas.

Está bueno poner en funcionamiento mi cerebro ciertos días en donde pienso demasiado, y ciertos días, no tanto. No es bueno pensar cuando todos están durmiendo, y yo, pensando.
A continuación, algo que escribí a un amigo que me gusta, o me gustaba. Sin título, y escrita una noche en donde en vez de estudiar, me la pasé haciendo paveando, escribiendo ésto. Conclusión, rendí mal. Todas.


Moriría antes de separarme de vos
Aceptaría decenas de golpes por ''mi amor''
Porque besaste una herradura de la suerte, pegada a mi guante de boxeo
Porque cualquiera que nos haya visto, a través de nuestras peleas y victorias, sabe que te amaría antes que cualquier cosa

Mi amigo es el chico más insolente y encantador de todos
Y el todavía al mirarme, sabe como hacerme sonrojar
Entonces, yo lo miro, sin que él se de cuenta, orgulloso de estar acostado a su lado, sobre la cama Real
Gente, aprécienlo, naden en sus ojos color miel, porque él es el Juan más lindo que vieron mis ojos
Creeme, tenés que amarla
Yo sé que mientras mi corazón lata, entre nosotros, hay un secreto que está bajo juramento

miércoles, 6 de noviembre de 2013

#My tears dry on their own.

Dejo esto, que creo que está incompleto, con mala ortografía, contradictorio e inconcluso. No quiero leerlo, porque no quiero corregirlo, y porque no tengo ganas de hacerlo. Es un borrador que tengo desde el mes de Agosto. Si bien recuerdo, lo escribí una noche en la que me sentía mal, con depresión, pero no sé más que eso. Adiós.



Me urge escribir. Después de tantos meses, sin poder hacerlo. A los lectores: (¿cuáles?) Perdón por la ausencia. (Dale, ¿Me estas jodiendo... No?) Tienen que entender, que no es fácil, a veces, no tengo inspiración, no me salen las palabras, o solo no se dejan escribir.

Es de noche. No quiero irme a dormir. Es tarde, pero no tengo ganas. Estoy solo, y estoy cansado de estar solo. Odio la computadora, el Internet, y a mi mismo por estar escribiendo esto, sin ningún sentido. Y ni hablar por el hecho de haberme quedado de año en el colegio. Y quizá, esta última sea el origen del problema.
Estamos a más de la mitad de este año, finales de agosto para ser exacto. Hace dos años, juré que mi suerte cambiaría, así como yo también me propuse cambiar mi esencia. Que vendrían tiempos mejores, y todas esas cosas que se proponen las personas en momentos decadentes, y luego no las cumple. Además de eso, me atrevería a decir, también, que las cosas están peores de las que estaban antes. Mucho peor. No quiero involucrar a mi suerte en esto (aunque ya lo haya hecho). Pero a decir verdad, no tengo ni un poco de suerte. 

El habito de la soledad es gigante. Si bien, tengo ocupaciones que me mantienen ocupado, de las cuales tengo que hacerme responsable, pero no lo hago. Mantengo diálogos conmigo mismo mientras camino a veces, mientras desayuno y sobre todo, cuando me voy a dormir. Mi psiquis se la pasa divagando, pensando. Sobre si estoy haciendo lo correcto, si lo correcto es empezar desde cero nuevamente. Divagaciones que nunca llegan a ningún lado, siempre en círculos. Como la siguiente: la solución de todos mis problemas: el suicidio. 
Me siento avergonzado por haber escrito eso. Ya que después de todo, siempre me consideré (y quiero creer también que mis conocidos lo hagan también) un guerrero, (si es que ese término no me sienta algo grande) fuerte, tenaz, y resistente
Volviendo al tema del ''suicidio''. Escuché por ahí decir lo siguiente: (y voy citar a esta persona)  ''El suicidio es para valientes, no un acto de cobardía. Y vos sos un cagón.'' Y sí, tiene toda la razón, cobardes son aquellos que se arrepienten.
Ademas de eso, llegué a la conclusión de que, no es bueno que las personas tomen decisiones si no están a la altura del conflicto: que piensan que se desafían a ellos mismos, y se hacen pis encima, como los niños  Por lo tanto, ahora que lo pienso mejor, en este momento no está en mis planes hacerlo, quizás deba dejar pasar el tiempo. Quiero creer que el destino me esta guardando algo. A lo mejor, el destino tiró una moneda, y él quería que viva esto, sí. ¿Qué duda cabe? Lo mio es un maldición. Además, después de todo, tengo una juventud, y promesas en pie, que no puedo romper a esta altura.

Por otro lado, fue ahí, en esos momentos cuando empezaron lo que tal vez comenzaron mis ''periodos de depresión'' o quizás mucho antes, pero no estaba consciente de eso. 
Ya no era yo, era otra persona la que gobernaba en mi cuerpo. Siempre me digo que yo era mejor persona. Yo antes era, más curioso, abierto, simpático. E incluso más inteligente y honesto.
La gente cree que estoy bien, pero no sabe sobre mi estado mental. Y el corazón, el corazón esta más vacío y seco que nunca. Casi tan seco como algunos de los libros viejos guardados de Historia.
La total y completa destrucción de cualquier pensamiento objetivo. El corazón en estos momentos, comienza a latirte un poco más rápido, empezás a sentir una ansiedad creciente, como si fueras a estallar de la presión.
Todos mis pensamientos tomaron partido. Unos destinados a salvarme y los otros a destruirme. Me convertí así en mi mejor amigo y al mismo tiempo en mi peor enemigo.
Las batallas internas se libran sin cesar. Cuando un bando toma el control, se encarga de aniquilar a todos los del otro bando. Hasta que el otro se reagrupa y vuelve a la carga nuevamente.

Así, más o menos llegamos hasta el día de hoy. Sin embargo algo tomo mucha consciencia en mí en estos últimos tiempos. Algo importantísimo: Cuando no viene a rescatarte nadie del naufragio, cuando sentís que todo se te fue de las manos, cobra vida una palabra que hoy no se tiene en cuenta mucho: justamente ''la vida''
De repente te olvidas de los problemas que te aquejan, salís afuera, al mundo y te sitúas en la realidad de que todavía estas vivo. Estas vivo y mañana podes hacer lo que quieras. Ya no tengo futuro, y es un destino que afronto. Es un presentimiento que siempre lo tuve. Pero puedo disfrutar del cielo, de los pájaros, de la sonrisa de un niño contento. Puedo cantar. Puedo amar.
Después de todo, no soy tan distinto. Y allá afuera hay un millón de personas más que también sienten que su dolor es el dolor que más duele, que sus lamentos son los más lamentados, y que su llanto es el que más se ha llorado. Y no es así, a todos nos duele. Y no es para estar tristes, sólo que la vida es, y así va a ser siempre.

lunes, 3 de diciembre de 2012

''Believe in your dreams, and they will come TRUE.''

''Ya  no importa cada noche que esperé, cada calle o laberinto que cruce, porque el cielo a conspirado a mi favor, y a un segundo de rendirme te encontré''

Me arrepiento de llorar y que mis lagrimas sean tiradas a un basurero. Me arrepiento de gastar mi tiempo y mis letras en lo más oscuro de mi presente y pasado. Porque en frente mío solo hay luz. A mi lado, mis amigos, mis pocos y fieles amigos, y sobre mi cabeza están mis sueños y Alicia, mi abuela que no hace más que seguir iluminando lo que queda del viaje. Lo que está atrás... lo voy a olvidar. Lo tengo que olvidar. No me detengo. No cuento mis tropiezos y derrotas cada vez que cuento, pero sí cuento cada batalla interior que gané. Cuento con mis ganas de contar. Existe una razón por la cual no debo morir, y me permite seguir viviendo. Sigo, no puedo defraudarme, por eso sigo.



P.V-J.G | D.J.R-PV.

sábado, 1 de diciembre de 2012

The Time.

¿No se han preguntado qué rápido pasa el tiempo? El tiempo pasa, no cesa, y no vuelve. Cada segundo, minuto y hora son como una cuenta regresiva interminable con los mismos números, que en el momento nos da igual si paso o no. El tiempo vuela, se queda en la nada, se llena de recuerdos y telarañas, de recuerdos vacíos que quedan en nuestros corazones y mentes, de esos que nunca vuelven a repetirse por más que lo deseemos. El tiempo pasa, veloz como un murciélago en la oscuridad, que con sus alas oscuras me dejan el hedor de su  brisa turbia. El tiempo deja, sin dudas algunas arrugas, memorias, sentimientos únicos, dejando atrás inevitablemente a personas que se pierden con el tiempo. El tiempo nos deja cartas en las brasas que ni quemadas ellas, dejan de llorar.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ledger, Heath Ledger - Eterno Ennis del Mar #SecretoenlaMontaña.

¿Por qué? ¿Por qué luego de 5 años después de tu muerte, yo recién me vengo a enterar? Glorioso Wikipedia, te odio.

Cuando abrí los ojos no sabia lo que había ocurrido, simplemente me sentía  diferente. Casi mejor que siempre, pero no era asi: podía doblar la espalda, mis músculos dejaron de dolerme, mi mirada estaba mejor enfocada, y sentía la mente clara y despejada, clara, como hacía mucho tiempo que no la tenía. Mi boca estaba limpia, sin el agrio gusto de la gaseosa que había tomado esa noche. Intentaba concentrarme, porque todo me parecía extraño, era como soñar de repente, o soñar que estaba despierto. Ahí estaba yo, sentado, con la espalda erguida como siempre, casi desnudo y mirado el suelo, pero sin saber en que momento llegue a este estado, y sin saber como había hecho todo eso. ¿Desperté en medio de la noche mientras dormía?
Lo más curioso es que tenía en mi mano, mi rejunte de Santos milagrosos en una cadenita, uno que tenía meses de meses que tenia sin ponérmelo  Esos de los que me brindaban: Amor, Suerte y más suerte. Cosa que nunca tube. De hecho... creía que lo había perdido, porque la última vez que lo use en mi cuello, no lo volví a ver. ¡Magia! Yo creo en la magia, porque gracias a Dios, hasta los deseos más locos se cumples, bueno si, solo aveces. 
Pero al fin y al cabo, se cumplen, y se hacen realidad. ¿Qué mierda tenía que ver Dios con la magia? La verdad, no sé
¿De dónde saliste, de donde te saqué? Me pregunté. Apretándolo contra mi pecho, mi corazón. Te necesitaba, hace tiempo te necesitaba. Por alguna razón sentía que mi corazón latía con más fuerza.
Me levanté, me miré al espejo y allí estaban mis conocidas manchas de acné, y mis ojos volvieron a las viejas y familiares sensaciones cuando era más pequeño de lo que soy. Era como si yo mismo hubiera dejado caer vinagre en mis ojos. Como lo normal, las lagrimas acudieron ami como siempre, como años atrás, como meses atrás, (¡Y aun no cumplía cuarenta años!) cuando recordé que él decía en la película: ''Podríamos haber vivido juntos, llevar una buena vida, tener nuestro propio lugar! Pero no quisiste. Son pocas las veces que nos juntamos en casi 20 años y mira el control que tienes sobre mí.''
El mundo perdió firmeza, volviéndose borroso todo a mi alrededor, cubierto con ese llanto que volvía con la misma fuerza de siempre, como si el dolor fuera nuevo, como si el dolor acabara de llegar y que el no pensara  irse nunca más. Murió, murió en un estúpido accidente.
Estuve así un rato cubriéndome la cara con las manos, intentando contener todo el llanto. ¿Solo fue un accidente? ¿Solo eso, amigo mío? ¿Pensaste en las personas que te querían, en tu hija, en tu vida? ¿Sonreías como siempre, aun cuando sufrías? No, no debía hacerme estas preguntas, ¿por qué me hacia esto? ¿por qué lo quería tanto? Tanto que volvería el tiempo si fuese necesario. ¿Hasta cuando duraría esto? Pero no había respuestas para mí. Nunca las había para mi.

Mi cama... ¡Por dios!
Bajo las sabanas que llegaban hasta mi cuello, estaba mi cuerpo, con un aspecto de alguien muerto, como si fuera un muñeco roto y abandonado. ¿Soy yo? ¡Si, soy yo! Sí, estaba convencido, pero no sentí tristeza, ni penas en mi cuerpo y mente, solo desconcierto y sorpresa, mucho más de lo que había sentido en años. No hay duda, estoy muerto, me dije sin interés alguno.

Esta vez, el esclavo, no escapó.

miércoles, 25 de julio de 2012

¿Qué ves cuando me ves?

Aveces estamos tristes, nos decepcionamos, aveces uno se siente vacio, aveces lloramos, aveces nos sentimos desamparados, nos sentimos inferiores, aveces nos criticamos, aveces nos rechazamos. Aveces nos sentimos molestos, aveces nos sentimos cansados, aveces nos odiamos, aveces tenemos una tristezas en los ojos mojados y rojos que es inevitable disimular.
Y tenemos que confesar que muchas de las veces que nos sentimos asi es porque negamos el reflejo de nosotros mismos que dejamos en el espejo. Y hasta aveces decaemos ser otra persona (¿soy el único?)
El espejo, el espejo es mi peor enemigo, mi peor miedo, mi decepción hacia mi mismo.
Acaso, ¿desear ser otra persona, no es un desprecio de la persona que somos? Sí.
Es molesto fingir ser nosotros mismo, es tedioso ver y pensar que si no sos de tal forma no te aceptan. Lo confieso, también me quedo con la impresión de algunas personas, pero busco, busco algo en cada persona algo especial, algo único. Porque todos lo somos, todos somos magníficos y únicos en casi todos los sentidos.


''Ojos que no ven, corazón que no siente'' ¿Será por eso que nadie siente nada por mi? Porque no me ven, ser invisible es casi como no existir, solo cuando alguien te ve, te sentís vivo. Lo esencial es invisible a los ojos, ¿será que yo soy tan esencial que soy totalmente invisible?. Soy como un fantasma, una sombra que pasa, pero nadie me puede ver.